KTV Working Drone: Impulso a la innovación en drones con Protolabs
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KTV Working Drone es un proveedor mundial de tecnología de drones y soluciones de limpieza con sede en Noruega que opera en 68 países a través de una red internacional de franquicias. Para impulsar el desarrollo de sus sistemas avanzados de drones, la empresa necesitaba componentes duraderos y de alta precisión que ofrecieran un rendimiento fiable en entornos exigentes. Gracias a su colaboración con Protolabs, KTV Working Drone utilizó la impresión 3D Multi Jet Fusion (MJF) para producir componentes de drones complejos impresos in situ, con la uniformidad, durabilidad y escalabilidad necesarias para su implementación a nivel mundial. |
Del concepto del prototipo a la producción a mayor escala
Alexander Harding, director de Desarrollo y Formación en KTV Working Drone, supervisa el desarrollo técnico, las operaciones y las iniciativas de formación globales de la empresa. Acerca de la colaboración con Protolabs, Harding explica que, inicialmente, la compañía consideró la fabricación aditiva para validar nuevos conceptos de protección para las hélices y determinar si podían fabricar piezas de gran complejidad de forma fiable a gran escala. «Empezamos con un conjunto de muestras hace unos dos años para comprobar si realmente el diseño que habíamos creado a partir de una idea que teníamos para la protección de las hélices se podía hacer con piezas impresas en 3D», señala. Desde entonces, KTV Working Drone ha ampliado su producción de forma significativa y fabrica cientos de piezas con Protolabs para diversos sistemas y aplicaciones de drones.
Superar los desafíos de resistencia al calor y de los materiales
A medida que la empresa perfeccionaba sus diseños, el rendimiento de los materiales se convirtió rápidamente en un factor fundamental. Según Harding, los primeros prototipos de FDM no proporcionaban la durabilidad necesaria para el funcionamiento de los drones en condiciones reales, especialmente cuando se exponían a la luz del sol y a ciclos térmicos repetidos. «Las piezas debían ser uniformes y tener una alta tolerancia a los elementos, debían poder soportar la exposición al sol y los ciclos térmicos repetidos», explica Harding. Después de probar otros planteamientos de fabricación, KTV Working Drone adoptó la tecnología MJF para lograr esa resistencia al calor, uniformidad y estabilidad dimensional necesarias para su implementación operativa. «Tuvimos que optar por la tecnología de impresión MJF para conseguir la resistencia al calor adecuada», añade.
Satisfacer la demanda global manteniendo la calidad
Además del rendimiento técnico, KTV Working Drone también necesitaba un colaborador de fabricación capaz de adaptarse a calendarios de producción urgentes y a una demanda global variable. Harding observó que mantener una calidad constante en los pedidos recurrentes era una de las principales prioridades de la empresa, después de las experiencias dispares que había tenido con proveedores anteriores. «Cuando hago un pedido y posteriormente lo repito, la calidad y el servicio que esperamos no varían. Siempre han sido iguales en todos nuestros pedidos», señala. También destacó la eficiencia de la plataforma de fabricación digital de Protolabs y la posibilidad de realizar y confirmar rápidamente pedidos urgentes cuando los socios franquiciados requirieron asistencia inmediata.
Posibilidades de fabricación más allá de los métodos tradicionales
Esta colaboración permitió finalmente a KTV Working Drone desarrollar sistemas avanzados impresos in situ que no se habrían podido lograr mediante métodos de fabricación tradicionales. Al combinar la tecnología MJF con los conocimientos expertos y la fiabilidad de Protolabs, la empresa pudo producir conjuntos móviles complejos con una calidad uniforme y un rendimiento mecánico mejorado en cientos de piezas. Harding califica el impacto de «transformador» para los últimos sistemas de protección de hélices de la empresa: «Esto habría sido físicamente imposible con los métodos de fabricación tradicionales». La colaboración también supuso importantes ventajas comerciales, ya que KTV Working Drone logró reducir en aproximadamente un 75 % los costes de adquisición de determinados productos, al tiempo que mejoró la escalabilidad y la eficiencia operativa a nivel mundial.
RetoA medida que KTV Working Drone se expandía globalmente, la empresa se enfrentó a una presión cada vez mayor para fabricar componentes para drones de alto rendimiento y mantener al mismo tiempo una calidad uniforme entre pedidos recurrentes. Las piezas debían poder soportar la exposición al calor y los ciclos térmicos repetidos, mantener tolerancias estrictas y admitir geometrías intrincadas impresas in situ. |
SoluciónKTV Working Drone colaboró con Protolabs para fabricar una variedad de componentes críticos para drones mediante impresión 3D MJF, como sistemas de protección de hélices, soportes, monturas, conectores rápidos y soportes para equipos de limpieza. Las piezas, producidas en lotes de aproximadamente 50 unidades con tolerancias de tan solo 0,18 mm, lograron la resistencia al calor, la precisión dimensional y la uniformidad necesarias para el uso operativo y permitieron al mismo tiempo unos plazos de entrega rápidos para necesidades de producción urgentes. |
ResultadoAl trabajar con Protolabs, KTV Working Drone aceleró la producción, redujo los costes de fabricación y desarrolló con éxito sistemas complejos impresos in situ que habrían sido imposibles de fabricar mediante métodos de fabricación tradicionales. Gracias a esta colaboración, la compañía también logró reducir en aproximadamente un 75 % los costes de producción de determinados productos, al tiempo que mejoró la uniformidad de las piezas y mantuvo un suministro fiable para su creciente red global. |